martes, 4 de diciembre de 2012

¡Mi letra más cruda!


¡Mi letra más cruda!

Solo en esta habitación, me veo como soy en realidad, no muestro esa mascara que tengo ante la sociedad, no finjo ser lo que todos desean que sea, sin ser ese tipo de personas que aparento y no logro mostrar, solo espero ese momento en que en mis adentros puedo descubrir realmente quien soy, y dejar de ser fuerte, de ser sencillo, de ser culto, de ser amigable, de ser todo lo que mi yo interior quiere dejar de ser; comenzar a ser lo que sea que en realidad sea, aunque en estos momentos en realidad no lo sé, porque todo depende tanto de lo que la sociedad necesita  que yo sea, todo lo que se supone que debe ser, de cómo estoy programado yo para encajar dentro de esta putrefacta sociedad.

Darme cuenta en estos momentos que soy débil como nadie, que mientras más intentas luchar por lo que quieres te das cuenta que eres una gota de agua luchando contra un mar, un mar llamado sociedad, un mar que escupe a la cara a los valores mientras de una forma hipócrita e inmoral los “defiende”, que cree que aparentando cosas que no son se llega a ser mejor, que lo único que importa es el que dirán o como se ven frente a los demás y que mientras tú eres un individuo con sueños que cree diferente a los demás, todos alguna vez fueron así hasta que la vida les mostro que para vivir hay que adaptarse, y adaptarse no es más que vivir como los demás quieren que tu vivas.

Y es así como a solas con mi yo interior, me doy cuenta que tu vida está regida por una pelea de ángeles y demonios, entre un bien y un mal, que en realidad son más relativos que la misma vida, ¿Qué es lo bueno?, ¿Qué es lo malo? , ¿Es esto importante?, tan solo quiero un lugar donde estar yo y mi necesidad de ella, pero todo es tan grande que ni yo sé si soy un peón de algún tipo de juego macabro de la vida, o tan solo el destino no quiere que mi felicidad se concrete…..

Así mi letra más cruda me muestra como yo solo soy un engranaje de la gran maquinaria de la vida, un engranaje tan reemplazable como cualquiera, así mi vida lanza al precipicio del amor y sale tan lastimado como peor me lo temía, y este viaje me muestra que la sociedad solo es una prostituta  que se vende al mejor postor, y yo solo soy un disfraz de lo que la sociedad necesita, y mi verdadero yo sigue tan oculto que ni yo mismo se quien en realidad soy…

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